Málaga suele aparecer en los itinerarios por España asociada al sol y la playa, pero la ciudad ofrece bastante más. Historia, museos, gastronomía, naturaleza y una ubicación estratégica para recorrer la Costa del Sol completan la propuesta de uno de los destinos más visitados del sur español.
Así lo vive Sasha Crivelli, argentino radicado allí desde 2022, creador de contenidos y responsable de la cuenta @sashaviaja. En diálogo con Amo Viajar, explicó por qué eligió instalarse en Málaga y qué recomienda conocer a quienes llegan por primera vez.
“Fue la ciudad que me abrió las puertas. Pude hacer amigos, me sentí muy cómodo, me gusta mucho el mar y creo que es muy bonita”, contó.

Málaga: playa, historia y más de 300 días de sol
El clima es uno de sus principales atractivos. Según información oficial de Turismo de Málaga, la ciudad registra más de 320 días de sol al año y una temperatura media anual de 18,5 °C, con inviernos suaves.
En pleno verano el escenario cambia: julio y agosto son meses calurosos y coinciden con la temporada alta.
“Siempre está soleado, no llueve casi nunca. Los meses más fríos son diciembre y enero y después julio y agosto son meses muy calurosos, pero siempre ayuda tener el mar cerca”.
Qué ver en Málaga: Picasso, la Alcazaba y el centro histórico
Málaga es también la ciudad natal de Pablo Picasso. El recorrido cultural puede incluir el Museo Picasso Málaga y el Museo Casa Natal Picasso, además de otros puntos vinculados con la vida del artista.
El centro histórico permite sumar en un recorrido relativamente compacto la calle Larios, la Catedral, el Teatro Romano y la Alcazaba, fortaleza construida durante el período musulmán. Más arriba aparece el Castillo de Gibralfaro, otro de los grandes puntos panorámicos de la ciudad.
“Málaga es una ciudad muy chiquita, la podés recorrer caminando. A los que les gusta el arte obviamente les recomiendo ir al Museo Pablo Picasso”, señaló Sasha.
Otro de sus lugares preferidos es Muelle Uno, junto al puerto, un paseo con restaurantes, comercios y espacios para caminar frente al Mediterráneo. La ruta oficial de turismo también lo incorpora entre los principales recorridos de la ciudad.
De Málaga a Torremolinos, Benalmádena y Fuengirola
Una de las ventajas de elegir Málaga como base es la posibilidad de conocer otros destinos de la Costa del Sol sin necesidad de cambiar permanentemente de alojamiento.
El tren de cercanías conecta el aeropuerto con Málaga y continúa por localidades turísticas como Torremolinos, Benalmádena y Fuengirola. Sasha considera que cada una permite encontrar una experiencia diferente.
“Con ese tren podés conocer Málaga y los pueblos cercanos: Torremolinos, Benalmádena y Fuengirola”, explicó.
Benalmádena sobresale, según su experiencia, por sus playas y naturaleza; Torremolinos tiene una intensa vida nocturna; mientras que Fuengirola suma playas, paseo marítimo, restaurantes y otros atractivos.

Nerja, El Chorro y el Caminito del Rey
Para Sasha, uno de los lugares que vale la pena incorporar al recorrido es Nerja, aproximadamente a una hora de Málaga, con playas y posibilidades de realizar actividades acuáticas.
Quienes prefieran la naturaleza pueden apuntar hacia El Chorro, con sus embalses y aguas turquesas, y uno de los grandes atractivos de la provincia: el Caminito del Rey.
“Hay muchísima costa y playa, pero también lugares donde podés hacer buceo, actividades acuáticas, montaña, senderismo, embalses y camping. Hay de todo”, resumió.
Para explorar estos lugares más alejados, alquilar un auto puede ser una buena alternativa. Dentro de Málaga, en cambio, es posible moverse caminando y utilizar transporte público.
¿Cuántos días conviene quedarse en Málaga?
Sasha propone una manera de viajar diferente al clásico recorrido acelerado por Europa. En lugar de pasar uno o dos días en cada gran ciudad, recomienda elegir menos destinos y dedicarles tiempo.
“No recomiendo hacer el famoso Eurotrip, ese viaje en el que estás uno o dos días en capitales muy famosas. Gastás mucho más en transporte y tampoco terminás conociendo realmente los lugares”, sostuvo.
Para Málaga y sus alrededores llega incluso a sugerir unos 15 días, especialmente si el objetivo es combinar playa, gastronomía, naturaleza y excursiones por la Costa del Sol.
No significa que sean necesarios tantos días para conocer la ciudad: el centro puede recorrerse mucho más rápidamente. La propuesta apunta a utilizar Málaga como base para descubrir la región con un ritmo más relajado.
¿Málaga es cara para un turista argentino?
La respuesta depende del punto de comparación. Sasha considera que puede resultar algo más cara para quien llega desde Argentina, pero la ubica por debajo de varias de las grandes capitales turísticas europeas.
“Málaga es mucho más barata que Londres, París, Madrid o Barcelona. Para lo que es Europa, no es una ciudad cara”, explicó.
La gastronomía también forma parte de la experiencia. Entre las especialidades que destaca la información turística oficial aparecen el pescaíto frito, el gazpacho y la ensalada malagueña, además de los vinos de la región.
Una puerta de entrada a la Costa del Sol
Málaga tiene una ventaja para quien quiere combinar ciudad y recorridos regionales: la conectividad. Su aeropuerto está unido con el centro y la estación María Zambrano, mientras que desde la ciudad existen conexiones ferroviarias con otros puntos de España.
Pero para Sasha el mayor atractivo está en la variedad de experiencias que pueden concentrarse en pocos kilómetros.
“Málaga combina muy bien el disfrute de lo gastronómico con la naturaleza”, resumió.
Esa combinación ayuda a entender por qué Málaga puede funcionar tanto como una escala dentro de un recorrido por Andalucía como para unas vacaciones más extensas. Playa y vida urbana conviven con Picasso, la herencia árabe, los pueblos costeros y algunas de las mejores excursiones naturales de la provincia.
