Una de las postales más famosas de Nueva York tiene fecha de vencimiento. El Concejo Municipal aprobó una ley para prohibir los tradicionales carruajes tirados por caballos que recorren Central Park, una atracción turística con más de 150 años de historia.
La medida comenzará a regir el 1 de junio de 2028 y busca poner fin a una actividad cuestionada durante años por organizaciones defensoras del bienestar animal, que advierten sobre los riesgos que enfrentan los caballos en una ciudad con tránsito intenso y una gran circulación de visitantes.

Una tragedia que aceleró la decisión
El episodio que impulsó el debate ocurrió en junio de 2026, cuando Romanch Mahajan, un turista indio de 18 años, murió tras caer de un carruaje cuyo caballo se desbocó durante un paseo con su familia.
El hecho generó conmoción y volvió a poner bajo la lupa la seguridad de esta actividad, además de las condiciones en las que trabajan los animales. La nueva normativa fue bautizada como Ley Romanch, en homenaje al joven.

¿Qué pasará con los caballos y los cocheros?
La prohibición no será inmediata. El plazo de transición busca dar tiempo a los aproximadamente 150 cocheros que dependen de esta actividad para encontrar otras oportunidades laborales.
La administración municipal deberá elaborar un programa de reconversión que contemple capacitación, orientación profesional y alternativas de empleo. También se analizarán posibles mecanismos de compensación para los titulares de las licencias.
En paralelo, la ley establece medidas para proteger a los más de 160 caballos utilizados en los paseos: no podrán ser vendidos a mataderos ni destinados a otros negocios de carruajes turísticos.

Una tradición que divide opiniones
Los paseos en carruaje forman parte de la identidad turística de Nueva York desde el siglo XIX. Para muchos visitantes, recorrer Central Park de esta manera representa una experiencia clásica, asociada con las películas y las imágenes más conocidas de Manhattan.
Sin embargo, la actividad enfrenta una oposición sostenida de organizaciones animalistas, que cuestionan la exposición de los caballos al ruido, el tránsito y las temperaturas extremas.
La decisión también provocó resistencia entre los trabajadores del sector. El sindicato que los representa anunció que impugnará la medida ante la Justicia, mientras que el presidente estadounidense Donald Trump criticó la prohibición y defendió los carruajes como parte de la tradición neoyorquina. Por su parte, la organización PETA celebró la votación.
Qué significa para quienes visiten Nueva York
Quienes tengan previsto viajar a Nueva York durante 2027 o los primeros meses de 2028 todavía podrán encontrar esta experiencia, siempre que el servicio continúe operando bajo las condiciones vigentes. La prohibición está prevista para junio de 2028, por lo que no supone una eliminación inmediata de los paseos.
Para quienes planean conocer Central Park, el parque ofrece muchas otras formas de recorrer sus senderos, lagos y espacios verdes a pie o en bicicleta.
La decisión marca, de todos modos, un cambio significativo en la oferta turística de la ciudad: una atracción histórica dejará de formar parte del paisaje de Central Park para dar paso a un modelo que prioriza la seguridad y el bienestar animal.
Fuentes: LA NACIÓN, De Último Minuto, Concejo Municipal de Nueva York y Associated Press. Información consultada en octubre de 2026.
