El Transiberiano es uno de los trenes más icónicos y representativos en lo que a transporte sobre rieles se refiere. Existen varias rutas y, de hecho, el nombre no nos indica el tren en sí, sino la línea ferroviaria que une la Rusia europea con las provincias del Lejano Oriente ruso hasta el océano Pacífico, pasando por Mongolia o China.
La ruta más interesante es la que une San Petersburgo con Vladivostok. Más de 9.000 kilómetros que nos permitirán descubrir el vasto e inexplorado interior de Rusia en tan solo una semana. Desde Ekaterinburgo en los Urales, Irkutsk cerca del Lago Baikal hasta Ulaanbaatar, la capital de Mongolia.
Hay pocos viajes ferroviarios tan míticos como el Transiberiano. Es una excelente oportunidad para conocer la vida y los espectaculares paisajes de Rusia. El recorrido pasa por diferentes ciudades y siete zonas horarias.

Las empresas de turismo ofrecen diferentes tipo de experiencias, que unen el viaje el tren con sumergirse en la cultura rusa. Así, se puede escoger visitar museos como el Hermitage, ubicado a orillas del río Neva en San Petersburgo; hacer un crucero nocturno por los canales de la ciudad y presenciar el majestuoso espectáculo de sus puentes levadizos.
En Moscú, la Plaza Roja y el Kremlin son imperdibles. La Plaza Roja, con su impresionante extensión y rica historia, es uno de los lugares más emblemáticos de la capital rusa y ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Adentrándose un poco más se puede visitar Kazán, que con su rica mezcla de culturas, ofrece una visión única de la diversidad de Rusia. En Ekaterimburgo, la frontera entre Europa y Asia es un punto de interés intrigante, mientras que el lago Baikal, con su belleza natural y su agua cristalina, es un destino verdaderamente impresionante.

Los turistas también pueden sumergirse en la tradición de la sauna rusa, conocida como banya, ofrece una experiencia única de relajación y purificación, una parte integral de la cultura rusa que vale la pena experimentar. Con tantas maravillas por descubrir, Rusia cautiva a los viajeros con su rica historia, su asombrosa diversidad y su belleza natural incomparable.
Actualmente existes temores de viajar a Rusia por la guerra en Ucrania, pero además de algunas restricciones, se pueden realizar recorridos sin preocupación.
Los ciudadanos de la mayoría de los países de América Latina pueden viajar sin visado: Argentina, Brasil, Venezuela, Colombia, Guatemala, Uruguay, Chile, Nicaragua, Perú, Ecuador, Cuba. Además, para los viajes hasta 16 días (como el tour en tren) se puede hacer un visado electrónico. Cuesta 52$ y se hace en línea.
Como hoy en día no hay vuelos directos de Europa a Rusia, la mejor manera de comprar vuelos con el transbordo en Turquía y en Serbia. Además, el dinero para gastos debe llevarse en efectivo, porque no están funcionando las tarjetas internacionales.
Fuente: Play Travel
