La caída del poder adquisitivo, el aumento de los costos y un consumo cada vez más cauteloso están impactando de lleno en las vacaciones de invierno. Mientras algunos destinos registran ocupaciones por debajo de lo esperado, el sector turístico busca reinventarse con promociones y descuentos para atraer viajeros.
Las vacaciones de invierno suelen ser uno de los momentos más esperados por las familias argentinas para hacer una escapada. Sin embargo, este año el escenario es diferente. La combinación entre el aumento de los costos y la pérdida del poder adquisitivo está reduciendo el turismo interno y obligando tanto a los viajeros como a los prestadores turísticos a modificar sus estrategias.
Un informe del Instituto de Economía de la Universidad Argentina de la Empresa (INECO-UADE) reveló que una familia tipo necesita, en promedio, $2.453.293 para vacacionar dentro del país, lo que representa el equivalente a 1,3 salarios promedio. Un año atrás se requerían 1,2 salarios, por lo que el poder de compra destinado al turismo se deterioró un 5,4%.
Viajar sigue siendo una prioridad, pero cambian los hábitos
Aunque muchos argentinos no quieren resignar las vacaciones, la realidad económica está modificando la forma de viajar.
Las escapadas son más cortas, predominan las reservas de último momento y crece la búsqueda de promociones, cuotas sin interés y alojamientos más económicos. También disminuye el gasto en gastronomía, excursiones y actividades recreativas, un aspecto que preocupa especialmente a los destinos turísticos cuya economía depende del consumo de los visitantes.
Desde el sector coinciden en que la ocupación hotelera ya no alcanza para garantizar una buena temporada. Hoy el verdadero indicador pasa por cuánto consume cada turista una vez que llega al destino: restaurantes, comercios, paseos y actividades son los rubros que más sienten el cambio de comportamiento.

Mar del Plata, un ejemplo de la crisis
Uno de los casos más representativos es Mar del Plata.
La ciudad inició las vacaciones de invierno con niveles de ocupación hotelera cercanos al 25%, muy por debajo de las expectativas del sector. Empresarios turísticos advierten que el movimiento es considerablemente menor al de otros años y que muchos establecimientos dependen de las reservas de último momento para mejorar los números.
La situación refleja una realidad que también atraviesan otros destinos tradicionales de Argentina, donde el flujo de visitantes existe, pero con un perfil mucho más austero.
Los destinos más caros y los más accesibles
El estudio de INECO-UADE también muestra importantes diferencias entre los principales destinos turísticos del país.

San Martín de los Andes aparece como el destino más costoso para una familia tipo, con un presupuesto estimado de $4.593.135 para unas vacaciones invernales.
En el otro extremo se ubica San Clemente del Tuyú, que requiere aproximadamente $1.635.266, convirtiéndose en una de las alternativas más accesibles para quienes buscan viajar sin realizar un gasto tan elevado.
El desafío del turismo argentino
A la caída del poder adquisitivo se suma otro problema: el aumento de los costos operativos para hoteles, restaurantes, agencias de viajes y prestadores de servicios.
El incremento de tarifas, salarios, alimentos, energía y transporte encarece la estructura del sector y limita la posibilidad de ofrecer precios más competitivos. Como consecuencia, muchas empresas reducen márgenes de rentabilidad para sostener la demanda, mientras otras optan por promociones agresivas y paquetes especiales para incentivar las reservas.
Cómo ahorrar en un viaje por Argentina
Pese al contexto, todavía es posible disfrutar de unas vacaciones sin desequilibrar el presupuesto. Especialistas del sector recomiendan:
- Elegir destinos emergentes o menos masivos.
- Reservar con anticipación cuando aparecen promociones.
- Aprovechar planes de financiación y cuotas sin interés.
- Viajar entre semana, cuando suelen encontrarse mejores tarifas.
- Optar por departamentos o cabañas con cocina para reducir el gasto en comidas.
- Consultar los beneficios que ofrecen bancos, billeteras virtuales y programas provinciales de turismo.
Un sector que apuesta a la recuperación
El turismo continúa siendo uno de los motores económicos más importantes de Argentina y genera miles de puestos de trabajo en todo el país. Sin embargo, el desafío para esta temporada es grande: mantener el movimiento de viajeros en un contexto donde cada peso cuenta.
Mientras las familias reorganizan sus presupuestos para no resignar el descanso, el sector turístico apuesta por la creatividad, las promociones y la diversificación de la oferta para atravesar un invierno que, por ahora, muestra un panorama más austero que en temporadas anteriores.
Fuentes: con información de Ladevi, C5N y Reportur
