Las mujeres se han convertido en el motor del turismo global. Según el informe The Woman Traveler 2024 de Skift Research, ellas toman el 82% de las decisiones de viaje y representan el 64% de los viajeros en el mundo. En ese contexto, los tours exclusivos para mujeres dejaron de ser un nicho y se consolidan como una tendencia creciente.
En los últimos años, la Adventure Travel Trade Association registró un aumento del 230% en empresas que ofrecen paquetes para mujeres. Operadores como Responsible Travel reportan un crecimiento del 18% en tres años, mientras que Intrepid Travel elevó en 59% sus reservas en 2024 para expediciones femeninas. Esta demanda responde a varios factores: independencia económica, deseo de explorar y búsqueda de seguridad.
La autonomía financiera juega un papel clave. Hoy, muchas mujeres tienen mayor poder adquisitivo, e incluso estudios en el Reino Unido revelan que entre la Generación Z ellas ganan más que los hombres. Paralelamente, el interés por viajar en solitario creció un 600% en búsquedas de Google desde 2020. Sin embargo, no todas viajan solas: muchas prefieren unirse a grupos exclusivamente femeninos para compartir gastos y sentirse más protegidas.
La seguridad sigue siendo central. Según la plataforma Solo Female Travelers, 71% de las mujeres temen los altos costos de viajar solas y 59% mencionan riesgos personales. Los viajes para mujeres brindan un entorno más confiable, reduciendo preocupaciones cotidianas y favoreciendo la libertad de disfrutar sin sobresaltos.
Pero más allá de la seguridad, estos viajes ofrecen comunidad y apoyo emocional. Participantes destacan la “hermandad” que se genera en estos espacios, donde surgen conversaciones profundas y vínculos significativos. Para muchas, son también una oportunidad de sanación personal y de conexión con otras realidades femeninas.
Además, estos programas generan impacto social. Iniciativas como las expediciones de Intrepid permiten que guías locales y emprendedoras sean parte activa, lo que canaliza ingresos directamente hacia mujeres y comunidades vulnerables. Otros operadores apoyan proyectos educativos, de conservación o salud femenina, ampliando los beneficios más allá del turismo.
Así, los viajes exclusivos para mujeres no solo responden a una necesidad de seguridad y conexión, sino que también se proyectan como una herramienta de empoderamiento social y económico, reforzando el papel decisivo de las mujeres en la transformación del turismo mundial.
Con información de National Geographic
