La identificación del equipaje en los viajes en micros de larga distancia tendrá un cambio de fondo a partir de la entrada en vigencia de un nuevo régimen que obliga a vincular cada valija con el pasajero que la transporta. La nueva modalidad establece que todo equipaje deberá estar registrado a nombre del viajero, mediante sistemas que permitan comprobar de forma clara y verificable quién es su propietario durante el trayecto.
El esquema habilita a los operadores a utilizar mecanismos documentales o tecnológicos para asegurar esa correspondencia. Entre las opciones previstas figuran códigos impresos en los pasajes, códigos QR, registros digitales en los sistemas de venta, etiquetas propias u otras herramientas que permitan garantizar la trazabilidad del equipaje. El punto central es que cada bulto pueda ser asociado de manera confiable a una persona determinada, sin importar el soporte elegido.
La normativa no fija un formato único ni un tipo de dispositivo obligatorio. Cada transportista podrá definir libremente las características técnicas y de diseño de su sistema, siempre que se asegure su seguridad e inviolabilidad. Esto implica que el control no estará puesto en cómo se identifica la valija, sino en que el método utilizado permita verificar sin dudas la relación entre el pasajero y su equipaje.
Con esta nueva modalidad queda sin efecto el sistema anterior, basado en marbetes y fajas físicas con características técnicas predeterminadas. Ese esquema fue descartado por considerarse incompatible con los principios de desregulación y libre competencia que busca impulsar el Gobierno en el transporte y otros sectores de la economía.
La fiscalización del cumplimiento estará a cargo de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte. En sus inspecciones deberá constatar que exista una correspondencia efectiva entre los equipajes transportados y los pasajeros, priorizando la seguridad y la confiabilidad del sistema elegido por cada operador por sobre cualquier especificación técnica.
Recién después de establecido este nuevo marco comenzará a correr el plazo de adecuación. La resolución 4/2026 de la Secretaría de Transporte fijó un período de 60 días desde su publicación para que las empresas implementen los sistemas necesarios. Durante ese lapso deberán adaptar sus procesos y herramientas para cumplir con el nuevo régimen.
La entrada en vigencia plena del esquema está prevista para mediados de marzo. A partir de ese momento, todas las empresas de transporte automotor de pasajeros interjurisdiccionales deberán aplicar alguna de las modalidades habilitadas para identificar y registrar el equipaje, dejando atrás el modelo anterior y pasando a un sistema que asocia cada valija con su dueño de manera directa y verificable.
Con información de DIB
