A apenas una hora de Bahía Blanca, el partido de Villarino empieza a posicionarse como una alternativa turística versátil, con propuestas que combinan naturaleza, termas, mar y eventos durante todo el año. Así lo explicó el director de Turismo, Pablo Rígano, en Amo Viajar, donde destacó el potencial del distrito más allá de la temporada de verano y puso el foco en su cercanía como uno de los principales atractivos.
“Nuestro distrito lo atraviesa por rutas nacionales, como son la 22 y la 3, que es la localidad de Médanos, ahí a 35 kilómetros de Bahía, tenés turismo termal. Después, siguiendo por esa ruta, está el lago, que es un lugar curiosísimo. Quizás hoy, con los caminos asfaltados, uno de los caminos de tierra nos deja un poquito de lado, pero vale la pena hacerse una escapada hasta la laguna, que ahí en la colonia está muy lindo”. comentó.
El funcionario remarcó que la pesca es clave para la supervivencia turística del lugar: “Chapalcó es hermoso. La magia que tiene ese lugar es poder entrar a las 10.000 hectáreas que tiene esa laguna, poder andar en una lancha, pescar, y buscar después la tranquilidad en el pueblo. Hoy que haya otra vez la posibilidad de sacar una lancha y poder viajar y alojarte, le da mucha esperanza”.
El lugar cuenta con servicios suficientes para el visitante. “Tenés desde lugares para comer, alojamiento, cabañas, almacén. Es fantástico, aparte el lugar es muy tranquilo, hay una arboleda, hay un camping, tenemos nosotros la oficina de turismo, también en el acceso. Hay una parte que es una reserva donde está el guardaparque y se puede a veces hacer alguna visita guiada”, agregó Rígano.
La oferta turística del distrito no se limita a la laguna. Villarino apuesta a diversificar con propuestas que incluyen termas, turismo religioso y playas.

“También tenés turismo termal sobre la ruta 22 aquí en Médanos, en las termas, y si no, por la ruta 3, lo que nosotros llamamos Villarino Sur, tenés en Pedro Luro turismo religioso, turismo termal, Lago Parque La Salada, en La Chiquita para el lado de la costa, y ya eso es mar», comentó.
La cercanía con Bahía Blanca y otras ciudades de la región es un factor determinante para atraer visitantes. “Nuestro punto más lejano de Bahía Blanca es Pedro Luro, y son 120 kilómetros, es la misma distancia que hacés para ir a Monte Hermoso o Sierra de la Ventana. Entonces buscamos, desde el gobierno municipal, impulsar la industria del turismo, porque es una salida laboral muy importante, no solo para los chicos que consiguen trabajo en los hoteles, en los restaurantes, sino también para el emprendedor mismo”, dijo el funcionario.
En cuanto al perfil de los visitantes, Rígano señaló una fuerte presencia regional:
“Desde Bahía Blanca tiene una gran cantidad de afluencia. Y después, las puertas al sur, tiene mucha gente de Trelew, de Puerto Madryn, Viedma, Patagonia, esos serían los destinos que más consumen nuestro producto. Y después lo que es en Villarino Norte ya es más un turismo local”.
Además de los paisajes, el distrito busca posicionarse con eventos que atraigan visitantes durante todo el año, adaptándose al contexto económico actual.

“Hoy estamos con los avatares propios que todos conocemos, las economías de los municipios están bastante frágiles, no hay muchos aportes. Pero no obstante a eso, estamos poniéndole muchas ganas e intentando hacer algo distinto. Planeamos hacer 10K arriba de La Salina, algo que para lo que es la región es único”.
A corto plazo, ya hay actividades confirmadas que apuntan a dinamizar el turismo local. “Ahora el 10 de mayo, en Lago Parque La Salada, hacemos un Rural Bike de la mano de dos instituciones en Pedro Luro. Hablan de que van a traer entre 150 y 160 bicicletas a correr».
Con distancias cortas, múltiples propuestas y una estrategia enfocada en el turismo de cercanía, Villarino se consolida como una escapada accesible para quienes buscan naturaleza, descanso y nuevas experiencias sin alejarse demasiado.
