La provincia de Neuquén conserva rincones poco explorados que se perfilan como alternativas atractivas para el turismo en la Patagonia. Uno de ellos es la llamada “Escalera al Cielo”, una formación geológica ubicada en el norte neuquino, dentro de la Estancia Chochoy Mallín, en la localidad de Guañacos, a unos 70 kilómetros de Chos Malal.
El sitio se destaca por su aspecto singular: una sucesión natural de rocas que parecen peldaños alineados y que dieron origen a su nombre. No se trata de una construcción humana, sino de una formación producida por antiguas capas de lava volcánica que se enfriaron con el paso del tiempo y luego fueron moldeadas por la acción del agua, el viento y el hielo. Esa combinación dejó a la vista rocas más blandas dispuestas de manera escalonada, lo que convirtió al lugar en una de las joyas ocultas del sur argentino.

La principal actividad para quienes visitan la zona es el trekking hacia la formación. El recorrido tiene unos 730 metros de ida, demanda entre 30 y 40 minutos y presenta una dificultad baja a media, según las condiciones climáticas. El sendero está señalizado, aunque se advierte que está prohibido subirse a los peldaños, ya que podría existir riesgo de derrumbe.
Además del paseo a la “Escalera al Cielo”, la Estancia Chochoy Mallín ofrece otras propuestas para completar la experiencia. Entre ellas se destacan las cabalgatas guiadas por la Cordillera del Viento, que pueden durar medio día o una jornada completa, la pesca deportiva en el río Nahueve y arroyos internos —con permiso provincial previo— y la gastronomía regional, con platos típicos como el “chivito criollo”.
La observación de fauna también forma parte del atractivo turístico. En la zona pueden verse aves como el cóndor andino, el águila mora, el loro barranquero, el cauquén común, el tero real y otras especies patagónicas.
Con información de Ámbito
