Hoteles, excursiones y prestadores turísticos decidieron mantener actividades durante los meses más fríos para atraer visitantes, generar empleo y convertir al invierno en una nueva oportunidad para descubrir los paisajes patagónicos.
El Calafate está decidido a demostrar que sus atractivos no terminan cuando concluye el verano. Este año, distintos actores del sector turístico comenzaron a impulsar una estrategia inédita para el destino santacruceño: mantener parte de la actividad durante el invierno y construir una temporada capaz de atraer visitantes más allá de los meses tradicionales de mayor demanda.
Durante décadas, la ciudad organizó gran parte de su economía en torno a la temporada alta. Tras Semana Santa, muchos hoteles, excursiones y servicios reducían operaciones o cerraban temporalmente debido a la disminución de turistas. Sin embargo, la creciente demanda de experiencias vinculadas con la naturaleza y los paisajes invernales está impulsando un cambio de enfoque.

Uno de los ejemplos más visibles es el de la hotelería. Algunos establecimientos decidieron acortar los períodos de cierre destinados a tareas de mantenimiento para permanecer operativos durante las vacaciones de invierno. La apuesta no se limita a ofrecer alojamiento, sino también a mantener disponibles propuestas gastronómicas, espacios de relax y servicios de bienestar que adquieren especial protagonismo cuando las bajas temperaturas invitan a disfrutar de actividades bajo techo.
La oferta turística también suma novedades. Por primera vez, empresas especializadas en excursiones sobre el Glaciar Perito Moreno operarán durante toda la temporada invernal, permitiendo a los viajeros vivir la experiencia de caminar sobre el hielo en un entorno cubierto de nieve. Estas actividades se complementan con navegaciones, recorridos panorámicos y nuevas propuestas de senderismo en la Península de Magallanes, donde grupos reducidos pueden acceder a paisajes que muestran una faceta diferente de la Patagonia.
Lejos de competir con los grandes centros de esquí, El Calafate busca construir una identidad propia para el invierno. Su fortaleza radica en la combinación de glaciares, montañas nevadas, experiencias rurales y la inmensidad del Parque Nacional Los Glaciares National Park, uno de los escenarios naturales más emblemáticos de la Argentina.

El desafío sigue siendo importante. La conectividad aérea disminuye durante los meses fríos y la llegada de turistas aún es una incógnita. Sin embargo, la decisión conjunta de hoteles, operadores y prestadores marca un cambio de paradigma. Si la apuesta tiene éxito, El Calafate podría comenzar a consolidarse como un destino para visitar durante los doce meses del año, ofreciendo una experiencia más tranquila, auténtica y cercana a la naturaleza patagónica.
Con información de TN
