Con la riqueza de las costas del Caribe y el Pacífico y una mezcla de culturas, Panamá se posiciona cada vez más como un gran destino para la aventura, el relax y el turismo sustentable.
La demanda de los viajeros de todo el mundo crece y también surgen nuevas experiencias turísticas para complementar el clásico «sol & playa». Tradicional y moderno a la vez, el destino atrae con su patrimonio cultural, su gastronomía, la música y también por su gente.
Acá una selección de 5 propuestas imperdibles que combinan sol, playa y ecoturismo.
1) Parque Nacional Soberanía
Es el parque nacional más accesible por su cercanía desde Ciudad de Panamá ya que está a 45 minutos en auto. Cerca del Canal de Panamá y atravesado por el río Chagres, cuenta con 22.000 hectáreas y protege ambientes como la selva tropical seca, además de muchas especies de animales y el río Chagres.

No dejes de pasar por el Rainforest Discovery Center, considerado «bastión de ecoturismo y educación ambiental». Una escalera de caracol permitirá a los visitantes elevarse por encima de las copas de los árboles de la selva.
Para los fans de la observación de aves es imperdible el Camino del Oleoducto, una ruta que tiene el récord como la de mayor cantidad de especies de aves observadas en un período de 24 horas: 357 especies.
2) Bocas del Toro
Uno de los destinos favoritos de los turistas y también de los panameños. Está a 45 minutos en avión desde Ciudad de Panamá y se caracteriza por su cultura, sus manglares y arrecifes, sus montañas cubiertas de bosques, zonas ideales para practicar surf y mucho más.

Quienes conocen bien la zona sugieren recorrer a pie el Parque Internacional La Amistad (PILA) y el Bosque Protector de Palo Seco para ver animales, visitar la comunidad indígena Naso Tjër Di, explorar sus tierras, dormir en sus aldeas y conocer sus costumbres.
3) Riviera Pacífica
A lo largo de la carretera Panamericana, hay un tramo de 40 kilómetros que se destaca por sus impresionantes playas y laderas montañosas verdes. Seducen la belleza de la playa de arena negra de Coronado o las arenas doradas de Bijao, Playa Blanca y Buenaventura.
Para los surfistas, son imperdibles las olas de Chame (especialmente en febrero, época en que los kitesurfistas se vuelcan en masa a este destino), El Palmar, Playa Malibú y Playa Teta.

Para los fans de la naturaleza, son imperdibles el Valle de Antón, las cascadas Chorros de las Mozas y Chorro de los Enamorados, la montaña La India Dormida. Lo mismo que explorar la Ruta de la Caldera, una iniciativa piloto del proyecto «1.000 kilómetros de senderos» que se puso en marcha en 2021 y que tiene como objetivo desarrollar senderos en todo Panamá.
4) Parque Nacional Coiba en el Golfo de Chiriquí
El Parque Nacional de Coiba es una reserva marina frente a la costa del Pacífico de Panamá, en el golfo de Chiriquí. Es Patrimonio de la Humanidad desde 2005.
Excolonia penal ubicada en una isla, su acceso fue históricamente limitado. Esto permitió que gran parte de los recursos naturales de la zona permanecieran intactos. Actualmente, el parque marino cuenta con una de las mayores diversidades biológicas del mundo.

Es un destino reconocido para bucear, con acceso al arrecife de la bahía Damas, el más grande de la costa occidental del continente. Bajo el agua se ven mantarrayas, ballenas y tiburones martillo. Entre diciembre y abril, también se ven tiburones ballena.
Fuera del agua se puede disfrutar de la vida silvestre local y hacer excursiones para ver ballenas o hacer una caminata entre la selva, Aquí hay más de 147 especies de aves, monos, cocodrilos e iguanas.
5) Boquete
Encantador y conocido por su clima fresco, paisajes de montaña y diversas actividades al aire libre. Ideal para el que quiere combinar playa con un turismo más activo, con senderos con cascadas y animales, escalada en roca natural. Y también la posibilidad de saborear un exquisito café y la comida local.

Opciones de aventura y naturaleza: desde escalar la pared de Los Ladrillos o hacer kayak o rafting en el río Chiriquí Viejo, hasta disfrutar de la aguas termales de La Caldera y explorar plantaciones de árboles frutales y de café Geisha.
En el pueblo de Boquete hay mercados con artesanías y platos tradicionales elaborados con ingredientes frescos. Además, experiencias farm-to-table junto a chefs locales, y visita jardines de orquídeas.
Fuente: Clarín
