San Juan volverá a poner el foco en el turismo accesible durante Semana Santa con una nueva edición de “San Juan Sin Barreras”, un programa que busca que más personas con discapacidad puedan recorrer, disfrutar y vivir la provincia sin obstáculos.
La iniciativa, informó la gobernación en una gacetilla, se realizará por tercer año consecutivo y tendrá actividades los días 2 y 4 de abril, en conjunto con el Centro Educativo Terapéutico Esencial y el Centro de Día Huarpes. La idea es simple, pero importante: que los espacios turísticos estén pensados para todos y no solo para una parte de la población.
En Argentina, todavía son muchos los destinos que presentan dificultades de acceso, tanto por barreras físicas como por la falta de información adaptada. Por eso, programas como este cobran cada vez más relevancia, ya que permiten abrir experiencias que durante años estuvieron limitadas para muchas personas.
Las jornadas incluirán un recorrido por la Peatonal Maestro de América, donde los participantes podrán sumarse a la propuesta “Paseando por el Carrascal”, una de las actividades especiales de Semana Santa. Allí habrá degustaciones de mate cocido, sopaipillas y productos regionales.
Después, el itinerario continuará por la Ruta Interlagos hasta el Dique Punta Negra, donde los asistentes disfrutarán de un paseo en catamarán y de actividades recreativas al aire libre.
Más allá del paseo, la propuesta pone sobre la mesa un tema que gana cada vez más espacio en el turismo: la necesidad de que viajar y disfrutar de un destino no dependa de las limitaciones físicas, sensoriales o comunicacionales de cada persona.
El turismo accesible no solo mejora la experiencia de quienes tienen una discapacidad. También beneficia a adultos mayores, familias con niños pequeños y cualquier viajero que necesite mayor comodidad o asistencia. Rampas, señalización clara, transporte adaptado y actividades inclusivas terminan haciendo más fácil la experiencia para todos.
Con “San Juan Sin Barreras”, la provincia busca seguir avanzando en ese camino y demostrar que la inclusión también puede formar parte de la oferta turística.
