El gobierno argentino actualizó el reglamento de contrato aéreo para adecuarse a los avances de la industria y encontrar un equilibrio entre los derechos de los pasajeros y los intereses de las empresas aéreas.
Por ejemplo, el reglamento incorpora el derecho al transporte de personas con movilidad reducida y al trato digno de los animales. Además, crea el Servicio de Conciliación para Pasajeros, a través del cual se dirimirán los reclamos iniciados mediante un procedimiento más ágil y digitalizado.
Sobre cancelaciones de vuelos en particular, se establece que, si se da de forma anticipada, el transportista tendrá que ubicar al pasajero en un viaje inmediatamente posterior, en un servicio de otra compañía o en un vuelo que llegue por otra ruta hacia el destino.
En tanto, en caso de demoras, las obligaciones dependerán del tiempo: hasta cuatro horas, no habrá obligación de brindar asistencia; entre cuatro y ocho horas, se proveerá de comidas y refrescos suficientes; y si el retraso del horario de partida fuese mayor a ocho horas, se agregarán servicios de alojamiento y traslados. Hasta esta reforma, los alojamientos y traslados ya debían contemplarse desde las cuatro horas de demora.
Por otro lado, el decreto también establece pagos indemnizatorios por adelantado en el caso de muerte o lesión corporal de un pasajero. En este sentido, valida lo establecido en el Convenio de Montreal de 1999, según el cual las víctimas de un accidente de aviación o sus familias deben recibir una indemnización para sostener razonablemente su nivel de vida mientras suceden las negociaciones o procesos judiciales para obtener la compensación definitiva.
“Hasta hoy, las víctimas se encontraban desamparadas en las negociaciones con las compañías aéreas, por lo que tendían a aceptar indemnizaciones inadecuadas hasta un año después del hecho, renunciando a la mayor parte de sus derechos. De no hacerlo, los juicios aún pueden demorar varios años y, mientras tanto, nadie se responsabiliza por los gastos de la víctima o sus familiares”, dijo la Secretaría de Transporte en un comunicado.
Fuente: La Nación
