Viajar en avión solía ser un proceso no muy distinto a subirte a un autobús: un rápido vistazo a tu identificación y, rara vez, a tu equipaje. Sin embargo, los eventos del 11 de septiembre cambiaron para siempre las medidas de seguridad en este medio de transporte. Hasta entonces, los controles de los que dependía la seguridad de cientos (o miles) de personas solían hallarse tras una puerta sin candado que, no de manera infrecuente, niños pequeños podían atravesar si lo pedían amablemente.
En la mayoría de los países, el espacio aéreo está administrado de manera federal, por lo que las prohibiciones llegan a variar en cada aeropuerto. Estas son algunas de las medidas de seguridad más comunes. Sí, algunas pueden sonarte ridículas, pero existen motivos bastante válidos detrás de cada una.
Líquidos
Probablemente, la regla más conocida (y más ampliamente adoptada) es la de no llevar recipientes con una capacidad mayor a 100 mL en tu equipaje de mano.
Así es, no importa si el recipiente está prácticamente vacío; si su capacidad es mayor a 3.4 onzas, no puede estar en la cabina de pasajeros.
Los líquidos inflamables y los gases volátiles son algunos de los tipos de explosivos más comunes, por lo que su cantidad está estrictamente restringida.
Ahora bien, hay líquidos cuya prohibición es total e inapelable, sin importar la cantidad: químicos cotidianos como cloro, acetona y fertilizante, aerosoles de ningún tipo, incluidos artículos de defensa como gas pimienta, medicamentos, salvo casos imprescindibles, como la insulina.
Aparatos electrónicos
Estos pueden caer en una de tres categorías: daño directo, daño accidental o daño por modificación. Aquellos capaces de causar daño directo al avión o sus pasajeros incluyen electrodomésticos como taladros, licuadoras y tostadoras.
Las baterías pueden ser responsables de accidentes terribles si se hallan en mal estado, por lo que baterías grandes, como las del tipo ácido-plomo, o incluso algunos tipos de baterías portátiles están prohibidas.
Finalmente, debes considerar que lidiar con armas disfrazadas de aparatos es una posibilidad real al viajar en avión. Por lo tanto, si decides llevar tu computadora portátil, debes asegurarte de que tenga carga. Las autoridades pueden solicitarte que la enciendas para comprobar que no ha sido modificada. Si fallas, podría significar una revisión adicional, con el potencial de demorarse y hacerte perder tu vuelo.
Armas
De más está decir que cualquier tipo de arma está estrictamente prohibida en la cabina. Esto incluye cualquier objeto punzocortante, como cortauñas o desarmadores.
Además, los objetos con aspecto similar a un arma también están prohibidos. Aunque no lo creas, pistolas de agua, espadas de juguete y apuntadores láser caen en esta categoría.
El equipaje documentado no te acompaña en la cabina, sino que se resguarda en el área de carga del avión. La revisión de este equipaje se realiza «tras bambalinas», utilizando principalmente escáneres de rayos X.
Esta tecnología puede distinguir la forma muchos objetos en tu equipaje, de manera rápida y sin necesidad de abrirlo. Sin embargo, cuando algo tiene aspecto sospechoso, las autoridades del aeropuerto pueden tener permitido abrir tu maleta para una inspección detallada.
Fuente: Traveler
