Londres, Las Vegas, Dubái, Suita y Nanchang son algunas de las ciudades del mundo en las que se pueden encontrar las imponentes ruedas de la fortuna, esas obras arquitectónicas que otorgan impresionantes vistas panorámicas y muestran el equilibrio entre la belleza urbana y la natural. A ellas se suma la Ciudad de Buenos Aires: tendrá su propia noria, o Vuelta al mundo, como se la conoce en Argentina, en Puerto Madero, con vistas al río y hacia la Ciudad.
Oficialmente comenzaron las primeras tareas para la instalación de la Rueda de Buenos Aires, una atracción turística de gran escala que se levantará sobre el margen sudoeste del Dique 1.
Hasta el momento se ejecutaron trabajos preliminares, como la instalación del cerco perimetral -autorizado por el Gobierno de la Ciudad-, que delimita el área de trabajo y garantiza seguridad para peatones y operarios. Además, se encuentra en elaboración el proyecto ejecutivo e ingeniería de detalle.
La rueda tendrá 79 metros de diámetro, 82 metros de altura, pesará 488 toneladas y contará con 36 cabinas cerradas y climatizadas, con capacidad total para 288 pasajeros por vuelta.
Se asentará sobre una plataforma de hormigón armado de más de 1.100 metros cuadrados anclada en el espejo de agua y que estará iluminada con tecnología LED. El tiempo estimado para su finalización es de 15 meses desde el inicio formal de la obra.
Se presentará con una estructura imponente, aunque mucho más baja a comparación de otras norias. La más alta del mundo, High Roller, ubicada en Las Vegas, tiene 168 metros. En Europa, el icónico London Eye mide 135 metros.
Fuente: Clarín
