Gualeguaychú continúa ampliando su propuesta turística con el crecimiento del Camino del Vino, un circuito que combina producción local, naturaleza, gastronomía y experiencias vinculadas a la vitivinicultura. La iniciativa se consolida como una alternativa cada vez más atractiva para quienes buscan conocer otra faceta de la ciudad, más allá de sus tradicionales propuestas culturales y recreativas.
El recorrido invita a descubrir viñedos, bodegas y espacios productivos donde los visitantes pueden conocer el proceso de elaboración del vino, dialogar con productores, recorrer plantaciones y participar de degustaciones en entornos naturales. En los últimos años, la actividad vitivinícola en el sur entrerriano mostró un desarrollo sostenido, con establecimientos que apostaron a la calidad, la innovación y la apertura al turismo.

El Camino del Vino está integrado por distintos establecimientos distribuidos en puntos estratégicos del departamento, entre ellos Bodega Las Magnolias, ubicada sobre el Acceso Sur; Viñedo La Dominga, en Costa Uruguay; Bodega Ianni, en Colonia El Potrero; Finca Los Bayos, en Urdinarrain; y Bodega y Viñedo 28/20, considerada una de las puertas de entrada al circuito.
La región logró desarrollar una identidad vitivinícola propia, con varietales como Malbec, Tannat, Marselán, Cabernet Franc, Merlot, Sauvignon Blanc, Chardonnay y Viognier, entre otros. Además, la Semana de la Vendimia, que se realiza entre febrero y marzo, suma cosechas simbólicas, visitas guiadas, espectáculos artísticos y propuestas gastronómicas.
De cara al fin de semana largo, el Camino del Vino aparece como una opción para descubrir el esfuerzo productivo, el paisaje y los sabores de Gualeguaychú, consolidando a la ciudad dentro del mapa del enoturismo entrerriano.
Con información de Vía País
