En el corazón de la Patagonia argentina, en El Calafate, una experiencia turística combina navegación, naturaleza y gastronomía en uno de los paisajes más impactantes del planeta: pasar la noche cerca de un glaciar dentro del Parque Nacional Los Glaciares. La propuesta se llama “Espíritu de los Glaciares” y es un crucero exclusivo que permite recorrer el Lago Argentino, visitar varios glaciares y dormir en camarotes con vista directa a estas enormes formaciones de hielo.
El proyecto es operado por la empresa MarPatag Cruceros y se desarrolla durante la temporada de clima más favorable en la región. “Esa experiencia se llama «El espíritu de los glaciares». Somos la única empresa en la Patagonia que ofrece una noche dentro del Parque Nacional de los Glaciares”, explicó en Amo Viajar Luca Reinoso, integrante del área comercial de la compañía.
La navegación se realiza entre noviembre y fines de marzo, cuando las condiciones climáticas permiten recorrer con mayor seguridad el lago y disfrutar de las largas horas de luz de la Patagonia austral. Durante esos meses se programan salidas regulares que parten desde el puerto privado La Soledad.
El crucero es un catamarán diseñado para ofrecer una experiencia íntima y tranquila en medio de uno de los paisajes naturales más imponentes del mundo. “Tiene capacidad para 38 pasajeros total, es bastante exclusivo, está dividido en 19 cabinas y cuenta con un salón comedor, todo vidriado con vistas al exterior”, detalló Reinoso.
Todas las cabinas cuentan con grandes ventanales con vista al lago, baño privado y comodidades similares a las de un hotel de alta categoría. La embarcación también dispone de un bar panorámico y un salón comedor donde se sirven los distintos platos durante la travesía.
El viaje incluye un itinerario completo dentro del Parque Nacional Los Glaciares, uno de los destinos naturales más visitados de la Argentina. Durante la navegación se visitan algunos de los glaciares más importantes del parque, entre ellos el famoso Perito Moreno, el Upsala y el Spegazzini.
“Esta experiencia incluye visita a los principales glaciares dentro del Parque Nacional”, explicó Reinoso y detalló que hay dos circuitos posibles que se alternan según el día de salida. Uno de ellos incluye la navegación frente al glaciar Perito Moreno, donde los pasajeros almuerzan frente a su pared de hielo antes de desembarcar para recorrer las pasarelas del parque.

El segundo itinerario se dirige hacia sectores menos visitados del lago, donde el crucero amarra para pasar la noche frente al glaciar Spegazzini, considerado el más alto del parque nacional, y navegar también frente al glaciar Upsala, el más extenso de la región.
La experiencia incluye todas las comidas durante la travesía. El servicio gastronómico es uno de los puntos destacados del viaje, con platos preparados por un equipo de chefs que embarca junto a los pasajeros.
“Además de la visita a los glaciares y la noche en el parque, acompañamos todo ese circuito con un almuerzo y una cena por pasos, un desayuno buffet y también todo lo que es nuestro servicio de pastelería”, explicó Reinoso.
Pero más allá del confort y la gastronomía, lo que distingue a esta experiencia es el entorno natural y la posibilidad de pasar la noche en un lugar donde prácticamente no hay presencia humana.
“Es una experiencia única. A los lugares donde estamos yendo son sectores donde solamente llegamos nosotros, no hay una masividad, no te encontrás con otras construcciones, con otros barcos”, contó.
Durante la navegación también se realizan pequeños desembarcos para caminar por la costa y conocer la flora y fauna del lugar junto a un guía habilitado por el parque nacional. La tripulación incluye además anfitriones, camareros, marineros y personal de cocina.
La noche en el lago es uno de los momentos más recordados por los viajeros. El silencio del paisaje, el sonido de los glaciares y los colores del atardecer sobre el hielo crean una escena difícil de olvidar.
“Lo mejor para mí en esta ocasión son el atardecer y después el amanecer también, y despertarse abriendo la ventana, la cortina de la embarcación, y ver el amanecer ahí”, relató Reinoso.
En los alrededores del lago también es frecuente observar animales que viven en estado silvestre en el parque. “Encontramos vacas, toros, caballos, entonces esa foto o esa imagen, la verdad que es una experiencia única”, agregó.

El precio base de la experiencia comienza en 900 mil pesos por persona, dependiendo de la categoría de cabina elegida. Existen tres tipos: deluxe, premium y una grand suite, todas con servicios similares pero con diferentes tamaños de habitación.
La excursión incluye navegación, guía bilingüe inglés-español, almuerzo, cena y desayuno a bordo. El único costo que se paga aparte es la entrada al Parque Nacional Los Glaciares.
Los viajeros interesados pueden encontrar información completa y reservar la experiencia a través del sitio web oficial de la empresa. Según Reinoso, muchos pasajeros planifican este viaje con meses de anticipación.
“Hay mucho público que reserva con mucha anticipación, casi un año planificando este viaje, hay muchos pasajeros que vienen exclusivamente a hacer esta navegación”, explicó.
Además, quienes desean extender la experiencia tienen la posibilidad de combinar los dos circuitos y pasar dos noches consecutivas navegando entre glaciares.
