En un reciente análisis de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), se ha revelado que en la temporada de vacaciones de invierno en Argentina cerca de 4,3 millones de personas decidieron viajar por el país, lo que implica una caída del 10,9% en comparación con la misma época del año anterior.
A pesar de que el gasto promedio diario por turista alcanzó los $89.000, superando en un 4,8% en términos reales, esto no compensó el descenso en la cantidad de turistas ni en la duración media de las estadías, que fue de tan solo 3,9 días.
Globalmente, los turistas en Argentina gastaron 1,5 billones de pesos, una suma importante pero que no cumplió las expectativas de los operadores turísticos ni de la economía local.
Desde CAME señalaron que si se establece una comparación con el 2023, la disminución de turistas alcanzó un 21,5% y las estadías promedio se redujeron en un 13,3%, de 4,5 a 3,9 días. Este cambio se debió a una serie de factores económicos, como la restricción del flujo turístico internacional, una economía interna en recesión, y condiciones climáticas desfavorables con un clima más frío y lluvioso de lo habitual. Adicionalmente, la preferencia hacia los viajes internacionales afectó al turismo interno.
Bariloche, Puerto Iguazú, los valles y sierras de Córdoba, entre otros, siguieron siendo centros importantes que atrajeron a más visitantes. Aunque los turistas se inclinaron a promociones de precios y ofertas dentro del país, aquellos con un mayor poder adquisitivo seleccionaron recorrer destinos en el extranjero.
La tasa de ocupación hotelera permaneció en niveles bastante bajos, registrando un 46% a nivel nacional durante la primera semana y descendiendo a 37% en la segunda semana, según la AHT (Asociación de Hoteles de Turismo de la República Argentina).
Fuente: Noticias Net
